La paciencia es muy útil cuando vives con dolor crónico.  Una habilidad que todos poseemos y que podemos desarrollar aún más.

Dicen que la paciencia es un arte, y yo soy una artista ! 🙂

Aunque en su definición oficial se diga que su origen es la palabra sufrir, yo suelo darle un matiz más elevado, la relaciono con la calma, porque considero que el sufrimiento es una consecuencia de nuestra forma de relacionarnos con el mundo.

Ante una situación difícil podemos elegir como enfrentarla.

Muchos en estos momentos miramos al cielo y pedimos paciencia, lo que no sabemos es que la tenemos, viene con nosotros, sólo tenemos que ser conscientes de que la necesitamos y hacer uso de ella porque:

  1. La paciencia nos puede llevar al alivio del dolor físico porque nos conecta con una emoción de más alta vibración que nos permite sentir paz.  Desde esa sensación es más fácil buscar y encontrar la solución a lo que estamos viviendo.

  2. Es útil para superar situaciones que no podemos cambiar. Puede ser un momento o mucho tiempo.

  3. Desarrollar la paciencia como habilidad es totalmente posible y puede ayudarte muchísimo a disminuir el sufrimiento secundario que te produce tu experiencia personal con el dolor.

  4. El afrontamiento del dolor se trata de actitudes personales ante lo que sucede, ser pacientes nos permite responder en vez de reaccionar a el estimulo doloroso y de esta manera abrir el abanico de posibilidades de solución desde una perspectiva más coherente. 

  5. Ser conscientes de que la paciencia no tenemos que pedirla es el primer paso para comenzar a respetar a nuestro cuerpo, sus ritmos y sobre todo sus necesidades.

Las personas que vivimos con dolor crónico la queremos tener en abundancia ya que pasamos por tiempos desesperados en los que si no hacemos uso de ella empeoramos la sensación dolorosa inconscientemente.

En una sociedad como la actual en la que todo se mueve a una velocidad vertiginosa, parece que la vulnerabilidad a la que nos acerca la enfermedad, es un hándicap que nos aleja del prototipo de vida que se supone que deberíamos tener.

Es importantísimo tener en cuenta que cada uno tiene su ritmo y cada uno vive su experiencia en este mundo a su manera.

Quizá a ti, como a mi te ha tocado enfrentarte al duelo de la perdida de la salud, y hacerlo en el tiempo específico que se nos exige es, a veces, desesperante.

Decía San Agustín: la paciencia es la compañera de la sabiduría. 

Lo primero es ser consciente de que la necesitas, de que en ese preciso instante te sería sumamente útil. Lo siguiente es aceptar que ya la tienes, que es uno de los grandes poderes con los que cuentas, aunque no te hayas percatado hasta ahora que te lo he contado yo.

En tercer lugar, te regalo esta herramienta, para mi es sumamente poderosa.

Me permite que tome consciencia de mi capacidad para ser paciente, estar en ese momento presente y recuperar la fe en que todo es perfecto tal cual es y dejar las expectativas sobre el tiempo de resolución a un lado.

El tiempo es una creación del ser humano para entender muchos procesos universales.

El tiempo y la paciencia van de la mano.

Si dejas de darle importancia al tiempo puedes llegar a desarrollar aún más tu paciencia. Pon tu atención en el presente, deja que el futuro llegue a su debido momento.

Esta herramienta puedes usarla siempre que sientas que debes mirar al cielo y pedir paciencia.

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Meditación: La paciencia y el tiempo

Gracias por estar ahí