Desde hace tiemmonica perdomo coachingpo me defino a mi misma como “colaboradora habitual de las personas que se toman el tiempo de regalarme sus palabras”

He tenido el privilegio de que personas cercanas a mi se sientan cómodas contándome parte de sus vidas.

Me considero una mujer

  • curiosa,
  • equilibrada
  • y valiente, sobretodo, llena de vida, una vida que disfruto a cada instante, como si cada segundo fuese un regalo.

Me siento cómoda con los cambios, los considero aprendizajes que me ayudan a crecer.

Quizá sea porque he tenido la oportunidad de descubrir,  a muy temprana edad, que la vida puede sorprenderte, a veces gratamente y otras no tanto.

Esa lección ha ido alimentándose de las experiencias que he vivido gracias a convivir con una condición de salud durante 30 años y aun hoy.

Que me ha hecho ser quien soy y que cada día me enseña algo nuevo sobre el dolor y los limites y sobre la actitud y la fuerza de nuestros pensamientos.

Me considero también una persona muy afortunada por haber tenido el privilegio de no tener una vida “perfecta” Clic para tuitear

Desde cada situación desagradable e intensa puedo sacar algo positivo que alimenta mis ganas de seguir ese viaje que comenzó cuando alguien se tomo la molestia de decirme: eso que tienes, no se cura.

Ese viaje sigue, y es apasionante.
Estoy convencida, esta experiencia de vida es la que ha hecho que siempre haya tenido el deseo de saber por que nos comportamos como lo hacemos.
De ese deseo nace mi pasión por escucharte.
Durante mi proceso de vida, mi desarrollo como persona y mi viaje hacia hacerme adulta, he buscado ayuda, en seres queridos y en profesionales, y siempre, todo comenzaba con una conversación, un intercambio de palabras.

En ellas  solía expresar,  mi enfado con la vida, mi inconformidad con las circunstancias, mi punto de vista de lo que era mi vida en ese momento.

Todo eso sustentado por mi deseo de sentirme mejor.

En esa búsqueda y entre conversación y conversación con amigos y profesionales, apareció la palabra coaching, y mi incansable curiosidad me llevo a adentrarme en este mundo y mis conocimientos y experiencias se alinearon y encontré una respuesta:

“mi estado ideal no es un punto en el mapa de mi vida, es una forma de vida”. Clic para tuitear

Por todo esto que te he contado me hice Coach, en esta profesión he encontrado la forma de encajar las piezas de mi vida en perfecta armonía y desde ese punto poder ayudar a quien quiera llegar a superar y vivir la vida tal cual lo desea.

Antes de certificarme como Coach he dedicado 15 años de mi vida al campo de la salud y la docencia universitaria.
Me he formado académicamente como Odontólogo.

He hecho investigación científica para obtener un Doctorado y he sido docente universitario durante mas de 15 años.

Soy empresaria desde hace 10 años y todo esto me ha dado experiencias invaluables para desempeñarme, profesionalmente, como lo hago en este momento.

  • Mi formación académica en el área de salud me ha dado el conocimiento del cuerpo humano como un todo.
  • El trato con pacientes, la vivencia de la salud-enfermedad como el lenguaje de nuestro cuerpo.
    La experiencia como docente universitario, me aporta el contacto perenne con el deseo de aprender y la ilusión por la formación y me ha llenado de muchas satisfacciones, los jóvenes profesionales son personas llenas de vida y agradecimiento.
  • De la investigación tomo el rigor científico que me permite, dar valor, la gran cantidad de información que brota de la curiosidad humana y que esta plasmada en las infinitas plataformas informativas a las que tenemos acceso. Saber seleccionar información es algo que definitivamente sabes hacer si has hecho una tesis doctoral. Si señor !
  • La dirección de mi propia empresa por mas de 10 años me da la base para conocer el funcionamiento de un sistema de personas trabajando en equipo y experimentar el poder de la lealtad cuando se trabaja por un objetivo común.

Y por ultimo y no menos importante mi propia experiencia de vida (que ya os he contado) la que me ha llevado a entender que “los limites están solo en la mente”.