Tus creencias determinan tu relación con el dolor.  Lo que hemos aprendido sobre el dolor influye directamente en nuestra actitud ante él.

Para poder conocer la forma de encarar el hecho de vivir con dolor crónico los terapeutas hacemos un cuestionario amplio sobre creencias de la persona.

¿De que nos sirve saber tus creencias?

Nos da una idea de desde donde afrontas el día a día con dolor.

Una creencia es la certeza que se tiene de una cosa. Aquello en lo que se cree.

Son juicios y evaluaciones sobre:

  • Nosotros mismos
  • Lo demás
  • El mundo que nos rodea

La base de nuestras creencias es nuestra experiencia y a la vez (y esto es muy importante) nuestras creencias influyen directamente sobre nuestras experiencias.

¿Te preguntaras el por que?

Es simple, es porque nuestra percepción de todo nuestro mundo incluyéndonos, depende de nuestras creencias.

Toda nuestra realidad gira en torno a lo que creemos, lo que hemos aprendido. Clic para tuitear

Eso que aprendemos en nuestra experiencia de vida no solamente se guarda en nuestra memoria, se queda integrado en nuestra biología, nuestras células… pero eso es tema de otro post.

Lo que crees sobre tu dolor, lo que has aprendido consciente e inconscientemente es lo que vas a usar para afrontarlo.

  • Para vivir tu día a día
  • Para buscar una solución y
  • hasta para contárselo a los demás¡!!

Hay tantas versiones de afrontamiento como personas en el mundo, porque como dicen por ahí “cada cabeza es un mundo” o un universo ¡

La evolución, la cultura, la religión, nuestros padres, nuestros familiares y amigos. La televisión, internet y las redes sociales, todo esto influye en nuestras creencias.

Todo esto nos va moldeando para la convivencia. Para el desarrollo como personas.

“No vemos el mundo tal como es. Vemos el mundo tal como somos”

Creencia–> pensamiento/emoción –> acción/comportamiento –> resultado/experiencia

Entonces, si las creencias determinan nuestra visión de la vida y por ende como la vivimos, me pregunto: ¿te parecen importantes? ¿Te has preguntado cuales son tus creencias sobre el dolor?

Hay creencias potenciadoras y limitantes.

Las potenciadoras nos permiten avanzar, sentirnos bien, crearnos estados emocionales beneficiosos, positivo y saludables. Nos dan la oportunidad de positivar las circunstancias y, sobre todo, nos liberan de victimismo. Nos hacen ser protagonistas de nuestra vida y actuar desde la confianza y el amor.

Las limitantes, por supuesto hacen todo lo contrario. Nos paralizan, crean estados emocionales como la ansiedad y el estrés y la depresión. Nos hacen ver la vida de manera más negativa lo cual nos dirige a actuar desde el miedo.

 

“La mente es tu propio lugar, y puede por si misma hacer un paraíso del infierno y un infierno del paraíso” Jhon Milton.

 

En el afrontamiento del dolor crónico es muy importante saber que predomina en tu visión sobre lo que te pasa Clic para tuitear

Tus creencias te llevan de la mano en tu relación personal con el dolor y tu calidad de vida.

Es de vital importancia saber si tu perspectiva es limitadora o potenciadora, porque de eso depende el camino que tome tu estado emocional.

Es limitante si piensas que:

  • Esto es terrible y nunca voy a mejorar.
  • Es terrible y siento que me abruma
  • Siento que mi vida no vale la pena vivirla
  • Es mejor hacer ver que no existe
  • Me preocupo todo el tiempo de cuando acabará

Estos pensamientos vienen de creencias de que el dolor es una especia de castigo injusto, que nada aporta en mi vida y que más bien esta aquí para hacerme sufrir de manera insoportable y además, que nadie puede entenderlo y que los doctores son los culpables de que yo este peor por no darme la medicación que toca.

Se que no es tu intención pensar así y empeorar el dolor.  Esta forma de verlo puede llegar a mantenerte en un estado de enfado que contribuye desfavorablemente en su alivio.

Cambiando la forma de ver las cosas, las cosas cambian.

Te aseguro que si cambias tu perspectiva del dolor y comienzas cuestionar tus creencias a cerca de él, tu emocionalidad va a cambiar y a trabajar en tu favor.

Vas a convivir con el dolor crónico desde otra visión más potenciadora más serena y más sana.

Puedes hacerlo.